viernes, 19 de junio de 2009

Acerca de la aparente intrascendencia de las cosas que realmente nos importan

Acerca de la aparente intrascendencia de las cosas que realmente nos importan

“Esta soledad que hoy padezco
no es una soledad de ahora;
hace un montón de compañías
que la tengo”


El libro acerca del que voy a hablar “Shopping de la poesía y otras causas I y II” fue parido y vio la luz a partir de las instancias previas de una de las tantas crisis importantes que desangraron la Argentina. Era entonces que nuestro país era un gran shopping: todo estaba en venta, los valores, las conciencias, los logros laborales, todo. El libro se permite, desde el formato del comic o la historieta, discurrir sobre esas cosas que, aparentemente, ya no importan1. Esa “aparente intrascendencia” insiste y pulsa desde el verso breve, casi epigramático. Los poemas tienen (casi todos) dedicatorias muy ambiguas, que invitan a la sonrisa reflexiva. No es un libro de chistes, ni siquiera chistoso, no provoca la llana carcajada. Posee un humor inocente y casi triste, de sonrisa melancólica.
Es en ese rasgo justo (en esa precisión) donde se percibe el poeta, que en los aspectos formales mantiene a su texto bajo la soga corta.
El registro popular y humorístico se ocupa de poner el énfasis en la preocupación por el lenguaje, incluso desde la paradoja y el absurdo, como en “Cursillo breve sobre el sujeto y sus clasificaciones”, o en una parte muy experimental, donde encontramos poemas como “Historia con palabras prestadas” donde a términos científicos específicos de la zoología se les hace decir otra cosa, y otra cosa, y otra cosa: el signo resignifica el sentido desde el humor, socavando los cimientos del sentido común, del más común de los sentidos: “porque así son los burgados sin platujas/ practican terebrátula en las noches”.
Donde la aparente intrascendencia de las cosas que importan y mucho se hace más evidente es cuando el poeta se refiere al amor; donde el lugar común se hace más peligroso, donde se obliga al poeta a ser un equilibrista cuidadoso, que se sirva de ese lugar común y que lo explote a conciencia, para efectuar con él y desde él su maniobra crítica.
El poeta trabaja entonces con el lugar común, conciente de su peligro, absolutamente enterado de sus límites y acechanzas, como un experto en explosivos lo hará al desactivar una sustancia sumamente tóxica, o como un adiestrador de fieras logra dominar a un tigre de bengala: al igual que los especialistes, que nos convencen de la simpleza de su arte, Berón nos hace creer que escribir así debe ser sencillo; claramente, no lo es.
Mucho menos referirse al amor, jugar con sus conceptos, movilizar a la reflexión pero sin perder el candor que el tema exige. Así, en el poema “Te lo repito” dedicado “a ella” dice: “Como no sé qué existe/ más allá de la vida,/he decidido quererte hasta la muerte”.
Donde la reflexión filosófica acerca de la trascendencia de la vida se ensambla con la reflexión con la eternidad del amor, cosas tan trascendentes como la vida o la muerte, el humor, entonces, permite acercarse, disminuye la distancia, ejerce su crítica, pero siempre des-dramatizando, aun cuando nos recuerda constantemente que los temas de la poesía son siempre el amor, la muerte, la vida...como en el poema titulado “Pasen la voz” dedicado a todos: El amor/ es un estado de insurrección/ permanente.
Por supuesto no faltan en el libro las reflexiones metapoéticas, es decir cómo evalúa, qué piensa el autor acerca del oficio. En la parte II hay varios poemas pero el más significativo al respecto es “Esperando inspiración”, donde el poeta sale a la pesca (literalmente y en todos los sentidos) munido de un ovillo de lana, una birome azul, un caramelo y una manzana para exportación. El procedimiento es el siguiente: el poeta arma su arte de pesca desenrollando el ovillo, atando en la punta la birome, en la otra el caramelo, arma una caña de pescar (figúrese el lector cuál en un extremo y cuál el otro, para asombrarse más) y dice que arroja al cielo de la noche la carnada, esperando que pique una estrella. La manzana le sirve sólo para comer. Un rarísimo arte de pesca . Nos figura que escribir es un oficio, un oficio casi mágico, pero un trabajo al fin.
Luego sigue en el poema siguiente (a modo de continuación) con una serie de experimentos frustrados en la búsqueda de un cuento, y donde la inspiración no acude, y entonces esa magia se frustra y el mundo real (lo llamaremos mejor mundo ordinario en oposición al mundo extraordinario o de realidad alterada) se mete en la cuestión transformando aquello que era una búsqueda poética de lo bello en algo feo, contaminado por la realidad ordinaria y fea.
Es también un libro que habla, irreverentemente acerca del ser de las cosas, en el más puro sentido ontológico de la palabra. A través del humor se esconde una ontología, un poner en crisis constantemente de las cosas en sí, los fenómenos y las apariencias de las cosas. Igual que el cuestionamiento acerca del ser acecha todo el tiempo, bajo la apariencia de una broma, una chanza poco seria, como en el siguiente poema, titulado “Hablando con Freud” dedicado a noni: Extraña clave del sueño/ donde la noche afila su fantasma/ y fabrica fotocopias del hombre.

Las cosas que importan

Hay un poema que de alguna manera es el arte poética del libro. El poema se llama “Novedad en el pueblo” y está dedicado al negocito del barrio. Lo que expresa este poema es la experiencia del poeta ante la inauguración de un shopping en su pueblo. Expresa, en última instancia, lo que provoca en un artista un cambio de episteme, de modo de ver el mundo; un filósofo lo haría con un libro o un ensayo filosófico, y el poeta lo hace del único modo que sabe, poetizando. En el más puro sentido de la palabra poiesis. Me permito transcribir entero este poema, porque es fundamental para comprender lo que postula este pobre intento mío :

Salí a caminar
por el centro del pueblo.
Llegué, vi y me metí en el shopping.
Recorrí las góndolas,
pero no pude hallar
ni paquetes de nubes,
ni limadura de estrellas,
ni amor en polvo.
Tampoco el cenicero
tenía corazón de pájaro.
En la sección mercería,
me dijeron que ellos
no trabajaban más
ni el hilo de luz,
ni los botones con agujeros
para mirar al futuro.
En la sección juguetería,
me quisieron vender bolitas sueltas
que me llevaban tres cuadras de ventaja.
Me puse furioso
y decidí alejarme
de aquel lugar maldito.
Llegando a la salida,
estaba la sección inmobiliaria.
Exhibía una casa de ventanas abiertas
por las que soy loco y decidí comprarla.
Pero el tipo, además de la guita me pedía:
el zapato del sueño,
el llaverito con la cara de Ernesto
y la birome con que escribo los poemas.
Yo le juro, hice lo posible.
Tomé aire.
Realicé dos ejercicios de yoga.
Volví a tomar aire y lo contuve
con los ojos apretados.
Pero le soy sincero.
No pude.
Y al tipo y al shopping
los mandé a la puta que los parió.2


Para el poeta las cosas que verdaderamente importan son el zapato del sueño, el llaverito con la cara de Ernesto y la birome con que escribe los poemas, eso es lo que el vendedor de su casa de sueño le pide, y a eso se niega.
Se niega a la comercialización de esas puntuales y precisas cosas que aparentemente carecen de todo valor comercial.
En el poema “leyes del mercado, leyes del poeta” subtitulado “poema en vuelo” dice:

El poder de la oferta y la demanda
podrá fabricar plumas
de diversos tamaños, formatos y colores.
Pero jamás podrá crear un pájaro
con corazón que vuele.
Lo decimos nosotros:
Juan Salvador Gaviota
y Ernesto Cardenal


Ese mundo escindido, separado del mercado y del poeta, queda expresado claramente en este poema, donde los bandos antagónicos compiten acerca de sus capacidades, hay un límite que el mercado no puede superar: un pájaro con corazón que vuele. En cambio sí lo puede hacer la poesía, a través de Ernesto Cardenal y el personaje de Bach, Juan Salvador Gaviota.
Mundo escindido, particionado, donde raramente se tocan sus orillas. Este libro, incluso desde su forma, un tanto graciosa, despreocupada, no intenta postular ninguna ley fundamental. “Nada sirve para todo” me decía el poeta el otro día, mientras hablábamos del proyecto “Viajerocielo” del Programa de promoción y Protección integral de Derechos de niños, niñas y adolescentes de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata, recientemente aprobado y subsidiado por el Programa Nacional de voluntariado3, programa inspirado por un poema inédito de Washington Berón, donde podemos ver que la aparente inutilidad de la poesía se derrumba estrepitosamente. Que un solo poema sirva como inspiración para que un grupo de personas pongan manos a la obra en algo con tanta trascendencia social nos debería hacer replantear si, realmente nuestro trabajo es tan inútil como creemos, o como nos ha hecho pensar el sistema que lo es.
Este trabajo entonces pretende dar cuenta de aquellas cosas que, desde una aparente intrascendencia, le importan al poeta, y quizás a muchos de sus lectores también.
Este libro, en su estructura, compendia de alguna manera, aquellas cosas que le preocupan al poeta, además de las que comprenden al sentido, las innovaciones formales, el trabajo sobre el lenguaje, las reflexiones metafísicas de un poeta, como una persona que no vive en una realidad habitual, donde la inspiración se espera, sentado en la orilla del universo, a la pesca del poema, mordisqueando una manzana.
Claudia Elisabet Sastre, miércoles 17 de junio de 2009
http://www.jursoc.unlp.edu.ar/infancia/1aportes/comision7/Depascuale_y_otros__ponencia.doc. DePascuale Matías, Maltas, Carolina, Obregón, Victoria y Tassano María Emilia

2 comentarios:

Feli dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Zylbiah Gatera dijo...

¡Excelente!!! Así de simple y demoledor.

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Bienvenidos!!!

Este espacio es un homenaje a un Grupo Literario que existiò el la Patagonia y del que tuve el honor de ser una de las fundadoras. Este grupo, ademàs de su labor poètica y una gran militancia en el campo de las letras y la cultura, iniciò una crìtica literaria en la zona.
Me gustarìa compartir con los lectores trabajos de crìtica literaria, textos inèditos, etc... en fin... lo iremos haciendo entre todos. Se aceptan sugerencias
La foto que encabeza la pàgina es del lugar donde vivo: Puerto San Juliàn, en el Vìa Lucis -sobre el Monte Cristo-Patagonia.

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poeta, narradora, crìtica literaria,madre de tres hijos, casada, ama de casa.