jueves, 9 de octubre de 2008

El lugar del escritor..Parte IV- Graciela Cros

El lugar del escritor como actor social e intelectual- 4° parte

Graciela Cros en Libro de Boock

Soy una dama de bajo perfil

Soy un Pato Maicero
un Gavilán Ceniciento
un Cauquén Real

Un ave patagónica
que trina en Dialecto

Vivo en mi rama

Salgo poco del nido

Rehúyo las entrevistas
y no asisto a vernissages

Entre La Loca y La Muda
estoy yo
La Cantora

He dado una vuelta completa
alrededor de esta idea
a pesar de lo cual
aún no encuentro
ubicación

Es la declaración, casi confesión de Graciela Cros, la poeta barilochense, una poeta cabal. Cros es conciente de su poética, sabe tratar con su tradición, con la que la precede, y con la que la continúa.
Este poema es uno de los pertenecientes a la serie Aves, unos cuarenta poemas, que repiten la misma estructura inicial: “soy una” y a veces “soy una dama”.
El que elegí para abrir este trabajo, se refiere a dos figuras de la tradición de poesía femenina en Argentina, a través del trabajo de una de las representantes que mayor cantidad de epígonos ha generado: Alejandra Pizarnik. Esas dos figuras que trabaja Cros, colocándolas en mayúscula, como sustantivos, son La Loca y La Muda, y también La Cantora, que estaría en madio de ellas; pero a su vez las coloca al mismo plano que las aves con las cuales se identifica: estas son Pato Maicero, Gavilán Ceniciento y Cauquén Real.
Soy un ave patagónica dice, y que además, trina en Dialecto. La palabra “Dialecto” también escrita en mayúscula, sacando al dialecto (patagónico) de su lugar de lengua menor o sublengua, es decir una lengua derivada de una lengua mayor.
Con ese poema Cros declara su pertenencia a la tradición poética de Pizarnik, pero incluye la propia, la patagónica.
Confiesa haber dado vuelta alrededor de la idea, confiesa no haber encontrado ubicación. ¿Será su manera particular y poética de decir que la tradición de la poesía argentina no cobija a los poetas patagónicos? Creo que si. Porque a lo largo de este libro, en particular, Graciela Cros manifiesta irónicamente su visión de “lo patagónico” desde un procedimiento paródico, pero también desde la pertenencia. Una pertenencia de desubicación, distópica, en todo sentido de la palabra.
Sólo se puede tener una postura crítica ante algo que se conoce muy bien, sobre lo que se ha reflexionado, elaborado y reelaborado, hasta el punto que ya se permite la ironía y la burla: “ Soy una dama que sufre de Exclusión // Una Criatura Secundaria// Soy un alga marina y su ceniza // Una Kelper continental / intelectual / emocional // La Patagonia es mi isla // El Kelperato mi insignia // Vivo en la cordillera // En verano recojo leña // En invierno paleo nieve / y escribo con guantes // Toco/ palabras/ a través de una tela.”
Hay una confesión dolorosa allí, revertida en burla.
Si pensamos en Bajtin y su teoría de que la risa acerca lo lejano, equipara las cosas eliminando las jerarquías y permite, por ello, la crítica; aquí la idea, quizás no tan peregrina de que “Dios esta en todos lados pero atiende en Buenos Aires” se hace patencia: el yo que habla en esos poemas se declara Kelper Continental, dice que Patagonia es una isla. Escribe con frío, escribe con con guantes, denuncia la materialidad del acto de escribir mediado por las condiciones para ejercerlo. Escribe en broma, escribe en serio...escribe:
“ Soy un Cordero Patagónico / que bala en sudaqués / desde los platos // Una trucha Arco Iris a la manteca negra / Un ciervo a la cazadora / Un jabalí con salsa de morillas // Soy tierra fértil // Vengan / coman de mí / beban mi agua /Aquí / reparten / mis pedazos / Ésta es la Patagonia // FOR SALE”
Desde la mirada del turista, extranjero o nacional, la patagonia es eso: delicias exóticas,paisajes y manjares entre salvajes y sofisticados, esa es la “cultura” por la cual se nos conoce y se nos reconoce: somos sudacas al cuadrado.
Patagonia se hace cuerpo para Graciela Cros, un cuerpo que está para ser devorado y consumido por turistas ávidos que no escucharan el balido sudaca del cordero patagónico, vivo en el plato, convertido en manjar exótico parlante.
En otro poema de la serie dice:
“Soy un Lemon Pie / que otros comen con deleite // Un Bay Biscuit / una Vainilla / un Brownie // Una masa quebradiza / una mixtura // soy un Hojaldre Pampeano / un Pastelito Criollo / un Bizcochito de Grasa / para el mate del gaucho // Soy un Producto Regional // Un souvenir // Made in Patagonia // FOR EXPORT”
Nuevamente en este poema Cros se propone como un objeto de consumo para turistas, pero como objeto en mayúsculas, como si el objeto tuviera más dignidad que el sujeto; como si el objeto fuera un sujeto, El Sujeto, y el sujeto, solo un predicado.
No es nada inocente esa declaración del yo poético: Soy un Producto Regional. ¿Qué pasa entonces con la poesía “regionalista” de calafate y viento como la hemos dado en llamar? Aquí esta puesta en cuestión de una manera espectacular. Mostrada y exhibida de manera descarnada y brutal, pero también irónica, ácida, humorística.
Hay otra serie de poemas muy significantes, son una trilogía llamada: “Locaciones Patagónicas”estos son: 1/ ESTEPA, 2/ CORDILLERA y 3/ FAUNA VULNERABLE , donde la autora recorre los remanidos tópicos de los paisajes patagónicos: Cordillera, mar y estepa. El sema “Locaciones” denota la idea de lugares ofrecidos para alquiler y/o venta.
Y en otra parte, llamada “Mallines trepidantes” curiosamente su objeto poético es una osamenta de caballo que flota aguas abajo el río Limay (dialogando intertextualmente con el célebre poema de Rimbaud – el barco ebrio-) aquí la reversión implica una asimilación de la poeta, que se constituye metafóricamente en esa osamenta del caballo –más bien la yegua- un fragmento del poema dice:”(...) Una así / saluda con orgullo desde cubierta en fango / carne argentina de exportación genuina verba / rostro tallado en madera de alerce o Bebeerú / yegüita patagónica por los bajíos del Limay / en los mimbrales / Coirones y Neneos / te andan buscando (...)”
Toda una acumulación semántica significante es este pequeño fragmento. No faltan los coirones y neneos, yuyos patagónicos que están “marcados” dentro de la literatura patagónica, porque “arrastran” significados, constituyen por eso términos privilegiados para efectuar crítica y plantar posiciones. No necesitan ninguna aclaración dentro del campo literario patagónico y sólo pueden ser comprendidos dentro de él. Son un disparo por elevación, un giño intertextual que sólo quién maneje los códigos internos del campo intelectual capta plenamente la ironía a que aluden: esa poética de calafate y viento desgastada.
De ese modo Graciela Cros habla de su lugar como poeta, su lugar dentro de la cultura, efectúa dentro de su poesía su crítica a los tópicos y lugares comunes, desde sus devenires,desde las multiplicidades de sus yóes, a través de la enunciación de sus “yo soy”. Soy una dama, dice Cros, desde una irreverencia total. Una dama que se ríe de sí misma, que se ríe de aquello que ama, y tanto, su Bariloche, tan para turistas consumidores,allí está ella, la dama, componiendo poesía...

Claudia Elisabet Sastre
Puerto San Julián- 8 de Octubre de 2008

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Este espacio es un homenaje a un Grupo Literario que existiò el la Patagonia y del que tuve el honor de ser una de las fundadoras. Este grupo, ademàs de su labor poètica y una gran militancia en el campo de las letras y la cultura, iniciò una crìtica literaria en la zona.
Me gustarìa compartir con los lectores trabajos de crìtica literaria, textos inèditos, etc... en fin... lo iremos haciendo entre todos. Se aceptan sugerencias
La foto que encabeza la pàgina es del lugar donde vivo: Puerto San Juliàn, en el Vìa Lucis -sobre el Monte Cristo-Patagonia.

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Puerto San Juliàn, Santa Cruz, Argentina
poeta, narradora, crìtica literaria,madre de tres hijos, casada, ama de casa.